lunes, 8 de enero de 2018

Sin Título

Tengo que contarte algo.
Olvidarme de ti fue como perder mi casa.
Recuerdo tan bien como me dolió todo
cuando ajusticiaste mi corazón por primera vez,
segunda, tercera.
Pude notar que todas sus fibras se rompian una tras otra.
Gritando que ni se me ocurriera dejarte atrás,
No sabes cuanto temí por él.
Pensaba que no lo volvería a escuchar latir cuando me arrancaste los pétalos,
cuando lo lanzaste desde un tercer piso
para ver si volvia a ti volando,
pero se te quedaba mirando, como idiota,
sonriendo.

Juro que pensé que se moriría si no estabas tu para darle las buenas noches,
o para abrazarlo cuando tenia frío en el agua,
sabes que le encanta nadar,
aunque nunca supo cuando coger aire al sumergirse,
y tragó lo que no debió tragarse.
La peor parte fue cuando se llenó de ganas de quererte
 y nunca pude darle más de ti.

Me marché,
me inundaste de culpa
y la huida estaba mucho más cerca que abrir los ojos.

Por suerte, y aunque me cueste aún hablarle de ti a ella,
la quiere un poco más.
Y no sabes cuanto miedo me da eso,
el golpe será más fuerte
y no sabes que alivio para mi, 
el que ya no te busque más.

Yo no la quiero mía, como te quise a ti,
Sigo tosiendo el agua salada con el que llenaste mis pulmones.
A ella la quiero para mi.
La quiero conmigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario