Érase una vampiresa sin colmillos,
que asesinaba princesas,
Por mojigatas y buenas
Justo antes de matarlas les preguntaba si dolía
¿Como no iba a doler?
Si con cada "te quiero" rosa
Respondía un"podrías hacerlo mejor"
de color amarillo.
Puede que la princesa dejase de vestir rosa.
Le quitó la viveza y dejó el negro.
La vampiresa sin colmillos
no le clavó los dientes,
ni los labios,
ni una buena palabra.
Solo uñas
y envolvió a su princesa en zarzas.
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